La Consejería de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio de la Junta de Extremadura ha aprobado la creación de un Grupo Operativo de Innovación para desarrollar un proyecto piloto de desarrollo y testeo de sistemas innovadores para una recogida, almacenamiento y  aprovechamiento eficientes del agua en los campos y fincas extremeños.

El Grupo Operativo se llama “AGUA Y GANADERÍA RESILIENTE” y está conformado por la  Asociación Gestores de Dehesas y Reforestaciones de Extremadura (AGEDREX) que ejercerá como coordinador, la ingeniería ambiental Gestiona Global, la sociedad cooperativa Terraprima y la Universidad de Extremadura. Este grupo operativo ha sido uno de los 32 seleccionados por la Consejería, tras haber recibido 72 propuestas para la creación de grupos operativos que formen parte de la Asociación Europea de Innovación (AEI). Tras la aprobación de la constitución del grupo Operativo, se pasa a la segunda fase del procedimiento que consiste en la redacción del proyecto a ejecutar.

La creación de este grupo operativo responde a uno de los principales retos para la supervivencia de las ganaderías y explotaciones agroganaderas de Extremadura que es la de adaptarse al nuevo escenario en evolución de escasez de lluvias y concentración e intensidad de las precipitaciones en cortos espacios de tiempo . De manera que sepamos aprovechar y explotar adecuadamente el recurso hídrico. Para ello es necesario implementar soluciones técnicas que permitan una mejor recogida, almacenamiento  y gestión del agua de lluvia de manera segura, teniendo en cuenta además factores sanitarios que ayuden a  reducir el riesgo de transmisión de enfermedades entre nuestro ganado y los animales salvajes que habitan nuestro territorio.

Estos nuevos modelos de comportamiento de las lluvias en nuestro territorio, añadidos a los largos y calurosos períodos estivales, y la limitación del uso de pozos de sondeo por el mal estado de los acuíferos, nos lleva a una situación muy delicada para asegurar el suministro de agua en los campos extremeños. En los últimos veranos, numerosas charcas de las fincas se han secado por primera vez y  muchas otras han llegado a niveles muy bajos, produciendo la disminución de la calidad de agua en dichas charcas y potenciando la aparición y trasmisión de enfermedades entre los animales que las usan (mayor concentración al disminuir los puntos de agua disponibles).

Durante el proyecto se pretende construir y testear dos sistemas novedosos  para un mejor aprovechamiento y gestión del agua en las fincas y a parte se van a detectar y seleccionar soluciones que están dando frutos en otros países del mundo y que podrían ser adaptadas en Extremadura.